Superhéroes... Controlando la luz del Sol (XXXVII)
Pulsen el botón derecho de su ratón y seleccionen "Abrir en una nueva pestaña". Tras tantas vicisitudes con mi Sol, tantos meses, tantos cambios, ya tengo todo lo que necesitaba.
La Muerte.
Y es una buena señal, sí, pero son cartas. Sólo ha sido una consulta y ha sido favorable.
Me han hablado de una adivinadora (que funciona!!) en el Calvario y decido ir a verla.
El lugar está pintado de azul cielo y de las paredes cuelgan estampas de vírgenes y textos con oraciones. También hay un pequeño altar cubierto de flores. Todo es muy cutre.
Dentro esperan cuatro personas. Una pareja de ancianos, una chica joven y un señor. Este último lleva un ramo de flores que le entrega a la adivina como ofrenda. Todos han salido con expresión de tranquilidad y eso nunca es malo.
Entro y ella empieza a hablarme. Sin decirle nada me habla de un amigo y algo malo que ha pasado con él (¡y tan malo!) y que no será nada grave (pues no sé...).
Y me cuenta que pronto vendrá algo bueno y que siga adelante. Me cuenta cosas de mi destino y me aconseja. Pero me advierte que el destino no es algo fijo y que uno debe estar dispuesto a encauzarlo por donde quiere que le lleve. Y me cuenta muchas otras cosas que no tienen que ver con esta historia.
A pesar de mis dudas, salgo tranquilo y un poco más confiado (20€ por 40 minutos tampoco está mal). Y me ha dicho cosas que, sean verdad o no, me hacen estar más atento a lo que pueda suceder.
Pero necesito una señal inequívoca para dar el paso y terminar esta historia.
Y pronto llegará. Estoy seguro.



señas de lo que debemos hacer: "Pablo se ha ido de viaje a Samarkanda.con-la llave sta dtras dl xtintor- llama a 513- besos".





En cuanto me llegó, hice varias pruebas. La idea es sólo adoptar la pose de que voy muy preparado más que otra cosa, espero que no tenga que ser una ayuda porque sólo me protege el pecho.











